¿Dispones del Manual de Supervivencia para la “Depresión o síndrome postvacacional”?

Sí sí, el manual de supervivencia para cuando:

  • Te das cuenta de que lo peor del verano es que se acaba y hay que esperar un año completo para que vuelvas a sentirte como te has sentido durante estas vacaciones, y verte así de morenito/a. De hecho, vuelves a pensar: “se me ha pasado volando y tengo la sensación de no haber aprovechado las vacaciones como me hubiera gustado. Me ha costado desconectar”.
  • Viajar en vacaciones, por el motivo que sea, no ha sido tan placentero “ni se nota que has estado de vacaciones”.
  • Te incorporas a trabajar, aumentan los niveles de estrés y las preocupaciones, resultándote difícil escapar de la “carrera de la rata” (R. Kiyosaki): “Trabajo para ganar dinero, para pagar las deudas, para comprar lo imprescindible y lo prescindible, llegar con dificultad a fin de mes, tener poca capacidad de ahorro y por ello, tener que seguir trabajando para ganar más dinero para pagar las deudas, para…”
  • Ya no tienes tanto tiempo libre, mucho menos tiempo de ocio y, en ocasiones, no sabes con quién quedar. Todo el mundo comienza su rutina, y tú con la tuya… sabiendo que en poco tiempo aparecerá el otoño, las lluvias, el frío…
  • Ya se está acabando el verano, estás buscando trabajo y no lo encuentras.
  • Si eres padre o madre, ves que tu hijo/a se va al colegio o instituto porque se acabaron las vacaciones, es decir, ese período de tiempo destinado en muchos casos a “estar sin hacer nada” y a las puertas del comienzo de curso escolar, regresan los sentimientos de agobio por el tutor/a que le ha tocado a tu hijo/a, por los compañeros de clase, los resultados académicos, reuniones, circulares, uniformes, material escolar, extraescolares, cuadrar horarios…
  • Madrugas para ir a trabajar, vestirte acorde a tu trabajo (se acabó la ropa cómoda en muchos casos…), pasando mucho tiempo con el ordenador, recibiendo correos electrónicos sin parar, “echando humo” el móvil, acumulando papeles, regresando tarde a casa, y si eres padre o madre, dejando entre 8 y 12 horas a tu hijo/a en el colegio (a esto súmale las tareas de la casa diarias hasta las tantas de la noche…).
  • Si eres padre o madre, tu hijo/a tiene tanto tiempo libre antes de que empiecen las clases, que a veces se aburre, está continuamente jugando a la consola, a la tablet, viendo videos de youtube, chateando con el móvil… y también en ocasiones se porta mal, no cumple las normas, se pelea con su hermano/a y al final llegan los castigos o las amenazas.
  • No te apetece ningún plan, quieres que te dejen tranquilo/a con tus cosas, y casi nunca lo consigues…

No queremos darte más consejos de los que ya te vienen dando los medios de comunicación durante estos días acerca de lo que llaman “depresión postvacacional” o la “explosión mental” que se experimenta durante el mes de septiembre. ¿Quieres realmente conocer las 5 claves para “adaptarte tu vida normal”?

  1. Retoma tus patrones de conducta, volverás a tu rutina: En vacaciones y durante el verano, en general existe un cambio en tus patrones de conducta, y “reinsertarte” en la vida cotidiana o normal, no siempre resulta fácil, precisamente por la connotación negativa que se atribuye en ocasiones a la idea de “volver a la rutina”.
  2. Reajusta tus expectativas, regularás los niveles de insatisfacción: Es probable que lo que tenías planificado en tu viaje de vacaciones haya generado ciertas expectativas que no se hayan cumplido, te recomendamos reajustarlas cuanto antes para disminuir los niveles de insatisfacción, revisar tus prioridades y ser lo más realista posible en tus circunstancias.
  3. Resuelve lo que está aún sin resolver, dejará de repetirse una y otra vez: En vacaciones pueden haberse agudizado algunos de los conflictos pre-existentes dentro del seno familiar o de tu vida personal. Te recomendamos que no esperes a que el “tiempo lo cure todo”.
  4. Regula tus biorritmos, contribuyes a aumentar tu capacidad de adaptación: En verano son frecuentes los cambios en los ciclos vitales, es decir, en los biorritmos, en el ciclo vigilia-sueño, en la alimentación o en las actividades que vienes realizando. Por este motivo, es aconsejable que regularices tus horarios cuanto antes y en la medida de lo posible.
  5. Consulta con un profesional si experimentas síntomas de ansiedad, temor, angustia, inquietud o inseguridad, así como aislamiento, falta de interés o desmotivación. Es posible que necesites consultar con un profesional, pero lo más importante en estos casos es regularizar la sobrecarga de trabajo dentro y fuera de casa, tus hábitos de alimentación, retomar las relaciones afectivas satisfactorias y respetar el tiempo de descanso.

La vida es cambio, sólo elige la forma más inteligente de afrontarlo y la actitud que vas a adoptar. Siempre podrás consultar el Manual de Supervivencia.