La EVAU ¿Un nuevo desafío que puede marcar la diferencia?

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La Evaluación de Bachillerato para el Acceso a la Universidad (EVAU), también conocida como Selectividad, tiene como finalidad valorar con carácter objetivo la madurez académica del estudiante, así como los conocimientos y capacidades adquiridos en Bachillerato y su desempeño para continuar con éxito las enseñanzas universitarias oficiales de grado. Si bien, además de una prueba de acceso, también se trata de uno de los momentos más importantes en la vida del estudiante, que condicionará gran parte de su devenir académico.

¿Qué implicaciones conlleva la EVAU?

Todo lo que conlleva afrontar la EVAU puede llegar a ser uno de los períodos de la vida del estudiante en el que se experimenta más presión, más confusión, más implicación emocional por la toma de decisiones, etc., puesto que se convierte en un gran desafío a todos los niveles, a nivel cognitivo, emocional, familiar y social. Por este motivo, prepararse mentalmente, adquirir estrategias de aprendizaje efectivas y poner en práctica recursos psicológicos para un mayor rendimiento, puede marcar la diferencia.

¿Cuáles son algunos de los recursos que favorecen la preparación mental para afrontar la EVAU?

  1. El aprendizaje asociativo, tu principal aliado para un estudio eficiente:

Para que el estudiante pueda retener en su memoria toda la materia que estudia y volcarla convenientemente en el examen, es importante que incorpore estrategias de aprendizaje por asociación, es decir, estudiar realizando asociaciones puesto que para el cerebro resulta mucho más sencillo memorizar de esta manera.

Los cambios “estables”, experimentar y relacionar favorece el aprendizaje significativo: El aprendizaje se produce por la aparición de cambios relativamente estables en nuestra conducta o en nuestra mente, producidos por la experimentación y la relación de conceptos.

  • Las reglas mnemotécnicas o las técnicas de memorización no pueden faltar:

La “regla de la longitud de las palabras” mejora el resultado: Por ejemplo, si pretendemos memorizar la fecha de la caída del Imperio Romano (476), nos puede resultar más sencillo recordar estos dígitos si los asociamos con la siguiente frase: “Este pescado cocido”.¿Qué tendrá que ver esa fecha con esa frase, qué tienen en común esos dos elementos para ser asociados? Cada palabra de esa frase tiene el número de letras exacto que la fecha indicada… ¡Voilá! ¡Ya no se nos va a olvidar la fecha tan fácilmente!

Otra regla mnemotécnica muy común es la de contar una historia o un relato, es decir, construir una historia con todas aquellas palabras clave o nombres que necesitemos memorizar. Por ejemplo: para recordar todos los autores de la generación del 98, podemos crear una historia con cada uno de sus nombres. En este caso no importa el orden, pero sí que aparezcan todos dentro de esa historia o relato.

  • No existe la técnica de estudio infalible:

Al igual que estas técnicas de memorización, existen otras muchas técnicas de estudio que nos ayudarán a recordar datos relevantes y hacer nuestro estudio más eficiente. No existe la técnica de estudio infalible, depende de cada uno de nosotros porque debemos buscar la técnica que mejor encaje con la forma en la que aprende nuestro cerebro.

¿Conoces cómo aprende tu cerebro? ¿Sabes cuál es la técnica más efectiva para tu estudio y memorización?

Todo esto forma parte del desarrollo de nuestra Competencia para Aprender a Aprender. Cada uno de nosotros tenemos nuestro propio ritmo de aprendizaje y la necesidad de sacar el máximo rendimiento posible al tiempo que dedicamos a estudiar. Es importante ir descubriéndonos como estudiantes que somos, puesto que podemos vernos más o menos afectados por experiencias vitales asociadas al estudio, por nuestra forma de ser, por nuestros talentos y capacidades, por el contexto que nos rodea, por nuestra manera particular de procesar la información y por nuestro estado emocional cuando afrontamos el estudio o los exámenes.

  • Ten en cuenta las claves para enfrentarse a los exámenes:
  1. La ansiedad es tu aliada no tu enemiga: Cuando tenemos que enfrentarnos a tantos exámenes es absolutamente natural experimentar ciertas dosis de ansiedad antes o durante la EVAU. La ansiedad puede favorecer el rendimiento (eustrés o estrés beneficioso) porque nos pone en alerta, pero si es excesiva, lo inhibe (distrés o estrés negativo).

Las emociones, por su propia definición, son estados transitorios y finitos, por lo que tienen una duración e intensidad determinadas, como si se tratara de una curva normal. Si experimentamos la emoción de manera natural y sin forzar la situación, esta pasa con normalidad y la sensación irá atenuándose pasados unos minutos.

Sin embargo, es muy frecuente que, cuando aparecen emociones desagradables, intentemos evitar sentirlas o cortarlas “pensando en otra cosa” o cambiando de actividad. Precisamente lo que esto provoca es que la emoción se quede atascada, no se transite y, por tanto, tarde mucho más en desaparecer. Además, es frecuente también que, cuando se trata de cortar la emoción, esta aumente su intensidad.

  • Pon en marcha estrategias de Tolerancia Emocional: Hay ocasiones en las que la presión psicológica ante la EVAU es tan grande, que la ansiedad llega a unos niveles tan intensos que puede generarnos bloqueos o se nos “quede la mente en blanco”. Cuando esto ocurre, podemos poner en marcha estrategias de tolerancia emocional que nos ayuden a transitar la emoción, puesto que favorecen que cada vez nos encontremos menos bloqueados.

Por ejemplo: entre otras estrategias, pueden utilizar la respiración diafragmática, una manera de respirar con toda la capacidad pulmonar, o alguna visualización guiada en imaginación relativa a un lugar seguro para la persona o a un lugar que le haga sentir tranquilidad, etc.

¿Por qué nos “quedamos en blanco en el examen”? De manera muy general, podemos dividir nuestro cerebro en tres partes: cerebro reptiliano, cerebro emocional y cerebro racional. El cerebro reptiliano es la parte más instintiva y primitiva, y está muy relacionado con las funciones básicas como respirar y sobrevivir. El cerebro emocional está formado por el sistema límbico, donde se originan las distintas emociones básicas, que son automáticas y que compartimos con el resto de los mamíferos, como por ejemplo el miedo, la alegría… Por último, el cerebro racional está formado por el neocórtex, siendo el área más “nueva” del cerebro y la zona encargada de la planificación, el pensamiento abstracto, creativo y la anticipación.

Si no se produce ninguna alteración, los tres cerebros están integrados y funcionan como si fuera uno, de manera que las emociones que se producen pueden posteriormente, ser comprendidas y reguladas. Sin embargo, cuando se produce una emoción desagradable muy intensa (distrés), que se genera en la amígdala situada en el sistema límbico, el cerebro emocional toma el control y “anula” el cerebro racional, es lo que llamamos “el secuestro emocional”. De esta forma, la emoción toma el control y la persona, generalmente, se ve desbordada por la misma. Cuando esto ocurre en un examen, aparecen las sensaciones de bloqueo o de estar en blanco que comentábamos más arriba.

Por todo lo anterior, es importante que los estudiantes dispongamos de herramientas de tolerancia emocional para no vernos desbordados en situaciones ansiógenas o desagradables. Hay que tener en cuenta, que para enfrentarnos a los exámenes y más cuando hablamos de exámenes tan importantes como la EVAU, y tener éxito, todos sabemos la importancia de organizarnos y preparar nuestro estudio de forma eficiente. Pero… ¡no basta solo con eso! También es importante gestionar nuestra ansiedad en el momento del examen para hacerle frente, convertirla en nuestra alidada y demostrar lo mucho que sabemos.

Te animamos a que hagas un hueco en la agenda de la próxima semana, el martes 30 de junio a las 17:00 para que puedas participar en nuestro próximo directo en FACEBOOK “EVAU #ESTAPRUEBAMESOBREPASA”. Los profesionales de nuestro equipo de orientación psicopedagógica de Cedeca te darán las principales claves para prepararte mentalmente para este próximo reto.

Si tienes cualquier duda o necesidad más particular, estamos a tu disposición en info@psicologiacedeca.es o llámanos al 661 135 722