“En situaciones de estrés, también hablamos de la importancia del zinc”

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En estos momentos, estamos atendiendo en consulta online a personas con reacciones agudas de estrés, desgaste emocional, cambios en sus ritmos biológicos, falta de concentración, dificultades para organizar su trabajo teniendo jornadas interminables, fumando mucho y con trastornos del sueño (insomnio, pesadillas, etc.).

Entre otras consecuencias, si estos hábitos poco saludables y el estado emocional resultante se mantiene en el tiempo sin adoptar medidas de autoprotección psicológica, puede causar una perdida excesiva de zinc, siendo necesario aumentar su ingesta e introducirlo en la dieta diaria porque es un antiviral muy eficaz.

¿Por qué es importante introducir el zinc en la dieta?

El zinc es un mineral antivírico muy importante que interviene en la hormona timulina de la glándula timo, teniendo un papel fundamental en la función inmunológica porque bloquea la replicación viral.

Nuestra yogaterapeuta Azucena García, experta en psicoalimentación, nutrición ortomolecular, experta en Alimentación Natural, Saludable e Integral, nos recomienda alimentarnos de forma sana, equilibrada y con alimentos ricos en este mineral. Los alimentos ricos en zinc son mariscos y pescado, carnes rojas e hígado, almendras, semillas de calabaza, levadura de cerveza nutricional, avena y cereales integrales, frijoles y leguminosas, chocolate puro, lechuga, espinacas y quesos.

Además, nos recomienda encarecidamente evitar el azúcar o reducir al máximo su ingesta, ya que contribuye a una mayor utilización del zinc por parte del organismo.

En los casos en los que se estén teniendo dificultades para conciliar el sueño o despertares nocturnos, despertarse con un sueño poco reparador y por el día con sensación de cansancio, agotamiento o fatiga, nuestra experta también nos recomienda combinar Triptófano con Melatonina + Magnesio.

MI RECETA con un aporte alto en zinc: Queso Sin Lácteos

  • 300 gramos de almendras crudas y peladas.
  • 1 o 2 cucharadas de levadura de cerveza nutricional.
  • 2 cápsulas de probióticos que contenga acidophilus (lo encontramos en herbolarios)
  • semilla de calabaza.
  • uvas pasas sin azúcar.
  • 1 o 2 cucharadas de agua.

Procedimiento:

  1. Dejar en remojo toda la noche las almendras para que se activen.
  2. Enjuagarlas muy bien a la mañana siguiente.
  3. Colocar las almendras en un triturador potente junto con 2 capsulas abiertas y solo el polvo del probiótico.
  4. Añadir 1 o 2 cucharadas de agua (la gelatina de la capsula se tira).
  5. Triturar hasta conseguir una pasta homogénea, no liquida, debe quedar espesa. 
  6. Reservar en un recipiente de cristal tapado ligeramente (ojo, no cierre hermético) durante de 24 a 48 horas, permitiendo que cumpla con su fermentación, en un lugar cálido, nunca en nevera durante el proceso de fermentación.
  7. Una vez transcurrido este tiempo, agregar las semillas de calabaza, la levadura de cerveza nutricional y las pasas de uva.
  8. Guardar en la nevera unas horas o dejarlo ya hasta el día siguiente… y a disfrutarlo.  

“Espero que te guste». Cuídate mucho. Artículo realizado en colaboración con Azucena García, Yogaterapeuta, Experta en psicoalimentación, Mindfulness, Gestión Emocional y Psicología Positiva del equipo Cedeca Psicología Moralzarzal.