¿Para qué puede ser útil que mi hijo adolescente desarrolle un auténtico pensamiento divergente?

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La adolescencia es un período de la vida de tu hijo en el que está experimentando grandes transformaciones físicas, psicológicas, cognitivas y sociales, que le permitirán transitar de la infancia a la edad adulta. En esta etapa se producen cambios muy importantes en la estructura y en las propiedades funcionales del cerebro. Además de ser una de las etapas más apasionantes de la vida, las manifestaciones PROPIAS y NECESARIAS de la adolescencia, sin ser ni buenas ni malas, son la inestabilidad emocional, el grado de incertidumbre sobre la propia identidad y la búsqueda de identificación con los iguales. También se caracteriza, por motivos evolutivos, por una alta vulnerabilidad frente al impacto de eventos negativos y positivos, factores ambientales e influencias negativas y positivas. La plasticidad del cerebro facilita al adolescente un rápido aprendizaje y una notable capacidad de asimilación.

En este momento de confinamiento, tu hijo está viviendo una etapa vital de máxima incertidumbre, con unas necesidades muy concretas de adaptación para las que los adultos tampoco estábamos preparados, así que puede ser especialmente útil que tu hijo desarrolle estrategias de afrontamiento eficaces y saludables que favorezcan la adaptación al cambio, la flexibilidad cognitiva, la introspección y la tolerancia a la incertidumbre, así como la adquisición de conocimientos y habilidades para su desarrollo intelectual y afectivo.

Las «reglas del juego» han cambiado y los padres podemos observar en nuestros hijos adolescentes su capacidad de generar respuestas adaptativas y creativas, su vocación de aprendizaje permanente (aprendizaje no sólo académico…) y su curiosidad. Nuestros hijos tienen la capacidad de llegar a nuevas conclusiones y normalizar los cambios. De este modo, están más preparados que nosotros para enfrentarse a los nuevos retos que traerá consigo la entrada a la vida adulta en una sociedad que ha tenido que resurgir, reconstruirse y reinventarse, puesto que ha sido «tocada y hundida» por la crisis del Coronavirus.

A parte de todo lo que los padres hacemos por el desarrollo de nuestros hijos, ¡¡¡¡que es mucho y debemos reconocérnoslo!!!!, en estos momentos también podemos aprender de ellos y darnos cuenta de su manera de pensar: son ingeniosos, creativos, proactivos y no convencionales. Ten en cuenta que tu hijo adolescente forma parte de una generación que es capaz de afrontar un futuro muy incierto, con amenazas que será capaz de prever para garantizar la supervivencia, con múltiples soluciones que será capaz de generar, así como desarrollar todo el talento que le permita innovar, porque él sabrá que los cambios son oportunidades para progresar. Aunque a veces no te lo creas o no lo demuestre, tu hijo ya está mucho más preparado para su futuro de lo que te imaginas, pero él aún no lo sabe.

Aún así, en ocasiones nos estamos encontrando casos en los que el adolescente se «instala en la queja o no acepta los límites» por estar confinado en casa. En estas circunstancias, los padres somos capaces de empatizar, aceptar y validar sus sentimientos para que se adapten, de ayudarles a madurar con afecto, paciencia, firmeza, límites y mucha habilidad para que miren más lejos de su «propio ombligo», pensar más allá de sus propias necesidades, de los estereotipos que le limitan o de lo que se está perdiendo por no poder salir de casa. También nos estamos encontrando con la necesidad de que los padres se culpabilicen menos por sus errores puesto que siempre se pueden «reparar», se sientan mucho más orgullosos de si mismos, y confíen más en sus capacidades para educar a sus hijos.

La situación actual #yomequedoencasa por el #COVID-19 es lo suficientemente compleja, impredecible, inestable y dinámica como para necesitar más que nunca que las próximas generaciones desarrollen un auténtico PENSAMIENTO DIVERGENTE, para generar múltiples soluciones que den respuesta a las necesidades futuras. Si tu hijo es adolescente ya tiene «de serie» este tipo de enfoque mental, y será crucial que lo siga desarrollando para la supervivencia y progreso de su generación.

¿En qué consiste el pensamiento divergente?

El pensamiento divergente es un enfoque mental espontáneo, fluido y no lineal que genera múltiples e ingeniosas soluciones a un mismo problema.

¿Qué te parece la idea de que tu hijo adolescente, además de «sobrevivir» a esta etapa de confinamiento con un poco de todo, es decir, cumpliendo con sus obligaciones, resignándose, rebelándose, enfadándose, aburriéndose, disfrutando con sus hobbies, con una actitud más pasiva o más activa, con sentimientos contradictorios, etc., pueda también aprovecharla para que tenga una visión de si mismo y del mundo más grande, resiliente, tolerante, creativa, innovadora, sostenible y solidaria? A esto último puedes ayudarle si desde esta etapa promueves el enfoque mental del futuro, que contribuirá a su maduración psicológica y cognitiva, imprescindible para el tránsito a la vida adulta.

«La imaginación es el principio de la creación. Imaginas lo que deseas, persigues lo que imaginas y finalmente, creas lo que persigues» George Bernard Shaw.

Artículo de Cedeca Psicología&Coaching