Reserva Cognitiva, la clave para mantener el cerebro joven

A medida que nos hacemos mayores somos más conscientes de la importancia de mantener nuestra salud, mantenerse activo y mejorar nuestra calidad de vida.

Por lo general, las personas se preocupan cada vez más por introducir hábitos saludables e invertir ciertos recursos para prevenir enfermedades, mantenerse en forma, «verse bien y vivir mejor»… Por ejemplo, las personas procuran cuidar los hábitos alimenticios, introducir la actividad física con cierta frecuencia, respetar los ritmos biológicos de vigilia-sueño, etc.

Todo esto es muy relevante en cuanto al cuidado de la salud física, sin embargo a medida que nos hacemos mayores y hablamos de «estar bien y sentirse mejor»… ¿nos preocupamos por igual de nuestra salud mental? ¿cuidamos nuestro cerebro y nuestra mente igual que nuestra condición física? ¿somos realmente conscientes de la importancia de desarrollar las capacidades cognitivas y adquirir recursos psicológicos para mantener la salud mental, retrasar el envejecimiento neuronal y prevenir el deterioro cerebral?

¿Realmente se puede retrasar el envejecimiento neuronal y prevenir el deterioro cognitivo?

Sí, la clave está en la Reserva Cognitiva: es la capacidad que tiene el cerebro para tolerar o aguantar el envejecimiento neuronal sin sintomatología patológica, es decir, la Reserva Cognitiva permite retrasar la aparición de síntomas clínicos asociados a enfermedades neurodegenerativas.

Aunque esto no significa que sea una cura o un antídoto milagroso para evitar este tipo de enfermedades, sí es un factor que fortalece las redes neuronales, es decir, puede ayudar a ralentizar o minimizar el deterioro cognitivo, puesto que la manifestación de los síntomas o las consecuencias de dicho daño puede ser menor, hasta el punto de no llegar a suponer un problema para la vida de la persona.

¿Existe una cura para enfermedades como el Alzheimer o el Parkinson?

Desafortunadamente no, aún no existe una cura para enfermedades como el Alzheimer o el Parkinson, pero sí sabemos que la prevención es fundamental para retrasar su aparición.

Aunque la Reserva Cognitiva no evita la demencia, sí puede retrasar su aparición, dotando de más años de calidad de vida máxima para la persona.

¿Qué factores pueden influir para tener una mayor o menor Reserva Cognitiva?

La Reserva Cognitiva es un concepto relativamente nuevo en la comunidad científica, por lo que actualmente todavía se están investigando cuáles son los factores que pueden influir. Algunas hipótesis acerca de estos factores son:

  • Se considera que los factores genéticos influyen en el funcionamiento cognitivo: se está estudiando el gen ApoE ε4, que parece tener relación con la memoria.
  • Parece que el nivel educativo y la exigencia del puesto laboral podrían llegar a ser factores de protección ante el envejecimiento. Sin embargo, esta hipótesis presenta cierta controversia ya que las personas con niveles educativos y socioeconómicos más altos podrían verse favorecidas por esta condición, puesto que supuestamente tendrían mayor acceso a un estilo de vida saludable y servicios de mayor calidad.
  • Parece que si se dedica cierto tiempo al ocio de tipo social en la vida diaria y a su vez resulta ser intelectualmente estimulante, el cerebro se mantiene activo y por tanto se refuerzan las capacidades cognitivas.
  • Entre otras ventajas y al igual que ocurre con otras partes del cuerpo, la actividad física es beneficiosa para nuestra salud mental ya que se reduce el riesgo cardiovascular (ictus, demencia vascular, etc.), favorece el riego sanguíneo, proporcionando oxígeno y nutrientes al cerebro de manera efectiva.
  • Practicar el bilingüismo o el uso constante de dos idiomas a lo largo del tiempo puede retrasar la aparición de demencia, ya que implica un esfuerzo cognitivo mayor.

¡¡Cuanto más estimules y fomentes una actividad mental compleja en tu vida diaria, más aumentará tu Reserva Cognitiva y más protegid@ estarás ante un posible deterioro cerebral!!

¿Qué puedes hacer para estimular tu cerebro desde casa?

Todos podemos ejercitar nuestras capacidades cognitivas y es posible que al leer el presente artículo, ya se te esté ocurriendo darle continuidad o comenzar a realizar alguna actividad estimulante que siempre te haya motivado y que se adapte a tus gustos actuales.

Por ejemplo, es bien sabido que realizar sudokus, crucigramas o puzzles que supongan un reto estimulan el cerebro. También puedes animarte a seguir formándote, aprender un idioma nuevo, leer, viajar, visitar exposiciones o disfrutar del teatro…. o si lo prefieres, puedes comenzar a participar en una coral, tocar un instrumento musical, informarte sobre temas que te interesan o que te susciten curiosidad. Jugar a determinados juegos de mesa puede ayudarte a fortalecer las capacidades cognitivas y pasar un buen rato, sobre todo si juegas con la familia o con amigos.

En definitiva y si es factible, es importante que te mantengas activo/a socialmente, te «hagas cargo» de mejorar tu calidad de vida, te atrevas a experimentar cosas nuevas, sigas teniendo curiosidad y motivación por aprender cada día, así como por desarrollar habilidades nuevas y potenciar todos tus talentos.

«Nunca es tarde para… (completa tú la frase)»

Artículo redactado en colaboración con Irene Marivela, Psicóloga General Sanitaria y Neuropsicóloga Clínica del equipo de Cedeca.